martes, 15 de julio de 2014

¿Qué es una ponentada?

Como su propio nombre indica, se trata del efecto que produce el viento de poniente (Oeste) en nuestro territorio: mucho calor y baja humedad relativa. Este fenómeno es frecuente y se puede dar en cualquier época del año, aunque es especialmente molesto ahora, en verano. Los días de ponentada en la época estival son muy calurosos y agobiantes y desde buena mañana ya se suelen superar los 30º. Además, a lo largo del día es fácil que se superen los 35º e incluso se aproximen a los 40º en algunas zonas de la C.Valenciana.

Estas situaciones entrañan un serio peligro para el monte, ya que las condiciones que se dan son perfectas para la generación y propagación de incendios, por lo que se ha de extremar las precauciones. El "culpable" es este viento de poniente, que tras recorrer casi toda la península llega a nuestro territorio muy recalentado y seco, caldeando el ambiente de forma acusada. Un fenómeno con efectos similares se conoce como efecto föhn:


Esto se da cuando una masa de aire cálida y húmeda se ve obligada a salvar la orografía y tiene que ascender para esquivarla, de modo que el vapor de agua se enfría y se condensa, produciéndose precipitaciones en esa parte de la ladera. Mientras, en el otro lado de la montaña el aire cálido inicia su descenso mucho más seco, así que se produce un gran contraste en el tiempo entre las laderas de barlovento (húmedo y más fresco) y sotavento (estable y caluroso).

jueves, 3 de julio de 2014

Junio, normal en cuanto a precipitación y ligeramente cálido

Concluido ya el mes de junio, nos deja un dato que no deja de ser curioso, pues éste, ha sido el mes más húmedo de lo que llevamos de 2014. La cantidad de lluvia tampoco es una cifra demasiado exagerada (12,1), lo que denota la terrible sequía que padece el sureste español. En líneas generales el mes ha sido pluviométricamente normal y cálido.

En cuanto a datos, la temperatura media de este mes fue de 23,7º, cuatro grados superior a la de mayo, contamos tres noches tropicales (temperaturas mínimas por encima de los 20º) los días 14, 23 y 29 y alcanzamos o superamos los 30º en trece ocasiones, lo que demuestra que ya estamos totalmente asentados en un ambiente veraniego. Salvo en los primeros días del mes, donde todavía a reflujo de las temperaturas menos cálidas de la primavera registramos la temperatura más baja del mes (12,6º el 3 de junio) y la temperatura máxima más baja (21,6º el 1 de junio), el resto del mes las temperaturas se han mantenido más o menos estables. Sobre todo si hablamos de temperaturas mínimas, mucho más estáticas que las máximas, las cuales han sufrido fluctuaciones más acusadas como podemos observar en la siguiente gráfica:


En cuanto a los picos de calor, la temperatura máxima más alta y por tanto el valor más alto registrado este mes fue de 33,3º, repetido en dos ocasiones, los días 13 y 29. Por su parte, la temperatura mínima más alta se dio también el día 29, con 22,1º a las 23:59, lo que indica que ese día fue el más caluroso del mes en nuestro pueblo.

En lo que respecta a la lluvia, el episodio de precipitaciones del día 24 de junio ha permitido que hablemos de un mes normal en este apartado, aliviando ligeramente los estragos de la sequía. El total recogido (12,1 l/m2) no coincide con lo que expone AEMET en su mapa, aunque la diferencia es escasa y probablemente se deba a que se han guiado por los datos recogidos en la estación meteorológica de Novelda, donde al contrario que otras ocasiones, esta vez han recogido menos cantidad de lluvia que en Aspe. De todos modos, el límite con la zona comprendida entre los 10,1 y los 25 litros está muy cerca, así que los datos son muy parejos.


Por último, destacar que estos datos no deben ser tomados como únicos y universales, ya que pueden variar dependiendo del barrio donde sean medidos y por supuesto que serán parecidos, pero no exactamente idénticos.